Cuando hablamos de transgenicos, ¿a que nos referimos

05.05.2014 11:31

El desarrollo de enfermedades, la desaparición de insectos, la toxicidad de nuestras aguas y tierras, la deforestación, la contribución al cambio climático… Hay demasiadas consecuencias negativas tras el uso de la agricultura industrial y los transgénicos. Dicho esto, ¿sabías que en España es el país de Europa que más transgénicos cultiva?

 

El 90% de las plantas silvestres y un tercio de nuestros alimentos dependen de la polinización, pero un 20% de las abejas ha desaparecido en Europa. ¿El responsable? La agricultura industrial, cuyos plaguicidas está diezmando la población de abejas.

Pero ese es solo uno de los problemas de la agricultura industrial. Este tipo de agricultura es un modelo:

  • Destructivo, que consume muchas cantidades de agua y petróleo.

  • Asociado a la deforestación de ecosistemas.

  • Aplica productos químicos (fertilizantes y plaguicidas) que provocan emisiones de gases de efecto invernadero como N20 (óxido nitroso), lo que supone la mayor contribución agraria al cambio climático.

  • Perjudica a los pequeños agricultores y productores y concentra el control de la agricultura en pocas manos.

Los transgénicos forman parte de este modelo de agricultura industrial. También se les conoce como Organismos Modificados Genéticamente (OMG), y son seres vivos nuevos, que no existían antes en la naturaleza, y que han sido creados en el laboratorio manipulando sus genes. Cada vez más datos científicos confirman los riesgos que suponen para la salud y el medio ambiente.

España es el único país de la UE que apuesta por estos cultivos y más del 67% de los ensayos experimentales se realizan en nuestros campos. La propia administración se muestra opaca en las cifras de cultivo de transgénicos: el Gobierno y la industria dicen que hay 136.962 ha. de maíz transgénico en España, los datos de gobiernos autonómicos reducen esa cifra a 70.000 ha.

Hay quienes justifican todo esto en aras de “acabar con el hambre” en el planeta, pero la realidad es que los transgénicos no alimentan al mundo: el 99% de los agricultores no los cultivan, y el 97% de la superficie agrícola mundial sigue libre de ellos.